Historias de Avonlea
Historias de Avonlea —De modo que se trata de ése —dije, recordando—. Es el «odiamujeres» que amenaza con clavar con su horquilla a la mujer que traspase sus dominios. Bueno, le aseguro que a mà no me pincha.
El señor Allan dejó escapar una risita; una risita ministerial, pero risita al fin. Aquello me irritó un poco, porque parecÃa implicar que pensaba que Alexander Abraham Bennett serÃa demasiado para mis fuerzas. Pero no demostré que me molestara. Es siempre un gran error dejar que un hombre vea que puede vejarnos.
La tarde siguiente enganché el caballo al cochecillo y viajé hacia la casa de Alexander Abraham Bennett. Como de costumbre, lleve a William Adolphus como compañÃa. William Adolphus es el favorito de mis seis gatos. Es negro, con el hociquito y las zarpas blancas. Se sentó a mi lado y parecÃa más señor que muchos hombres en esa misma posición.