Historias de Avonlea

Historias de Avonlea

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El doctor se fue y yo entré en la casa, prefiriendo eso a seguir viendo las muecas de Thomas Wright. Colgué mi abrigo en el vestíbulo y dejé mi sombrero cuidadosamente sobre la mesa de la sala, después de haber limpiado un trozo del mueble con mi pañuelo. Ansiaba caer sobre esa casa para limpiarla, pero tuve que esperar a que volviera el doctor con ropa apropiada para ello. No podía ponerme a limpiar una casa con mi traje nuevo y mi corpiño de seda.

Alexander Abraham estaba mirándome, sentado en una silla. De pronto dijo:

—No quisiera pecar de curioso, ¿pero podría usted tener la gentileza de decirme por qué el doctor la llamó Peter?

—Supongo que es porque ése es mi nombre —contesté, sacudiendo un almohadón para William Adolphus y, por lo tanto, alzando un polvo de años.

Alexander Abraham tosió gentilmente.

—¿No es… ejem… un nombre algo peculiar para una dama?

—Lo es —contesté calculando cuanto jabón habría en la casa, si es que había algo.

—No quisiera pecar otra vez de curioso —insistió—, pero ¿tendría inconveniente en decirme cómo fue que le pusieron ese nombre?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker