Historias de Avonlea

Historias de Avonlea

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—En Avonlea —terminé rápidamente, para evitar que blasfemase—. Yo también, señor Bennett, lo deseo de todo corazón. Pero ya que no es así, tratemos de sacar el mejor partido de ello, como gente sensata. ¡Y en el futuro, me hará usted el bien de recordar que mi nombre es señorita MacPherson y no mujer!

Con esto llegó el fin, cosa que agradecí, pues era tal el ruido que hacían esos dos animales, que temí que el policía, a pesar de la viruela, entrara corriendo a ver si Alexander Abraham y yo estábamos por asesinarnos mutuamente. Mr. Riley terminó de pronto su loca carrera y saltó a un oscuro rincón entre la leñera y la estufa. El gato lo dejó escapar justo a tiempo.

Desde entonces, nunca tuve dificultades con Mr. Riley. Jamás pude hallar un perro más manso. William Adolphus había ganado con todos los honores y mantenía su posición de triunfador.

En vista de que los ánimos se habían calmado, y ya que eran las diecisiete, decidí tomar té. Dije a Alexander Abraham que lo prepararía si se molestaba en decirme dónde estaban las cosas.

—No hace falta —gruñó—. Tengo la costumbre de preparármelo solo desde hace veinte años.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker