Historias de Avonlea

Historias de Avonlea

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Nadie trató de cortejar a Prissy desde entonces; supongo que Emmeline les daría miedo. La belleza de Prissy pronto se desvaneció. Siempre tenía aspecto dulce, pero perdió la lozanía y se volvió cada vez más tímida y débil de carácter. Ni siquiera se habría atrevido a ponerse un vestido cualquiera sin permiso de Emmeline. Le gustaban mucho los gatos, pero su hermana no le dejaba tener ninguno. Emmeline hasta cortaba el folletín del semanario religioso antes de dárselo a su hermana, porque no creía que debieran leerse novelas. Aquello me enfurecía. Fueron mis vecinas cuando me casé con Thomas, y conocía sus intimidades. Algunas veces me molestaba que Prissy cediera en tal forma; pero, después de todo, no podía evitarlo; había nacido así.

Y ahora Stephen iba a probar suerte otra vez. Por cierto que era cómico.

Cuatro veces acompañó Stephen a Prissy antes que Emmeline lo supiera. Ésta no acudía a las reuniones de la iglesia porque estaba furiosa con el señor Leonard. Había demostrado su desaprobación porque enterraron al viejo Naon Clark en el camposanto «como si fuera un cristiano», y el señor Leonard había dicho algo que no le gustó. No sé de qué se trató, pero lo que sé es que cuando el señor Leonard se enoja tanto como para regañar a alguien, esa persona se acuerda de ello por un largo rato.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker