Rilla la de Ingleside
Rilla la de Ingleside De pie en la plataforma trasera, saludó a todos mientras el tren se alejaba. Rilla estaba sola, separada del resto, pero Una Meredith se le acercó y las dos chicas que más amaban a Walter se apretaron las manos frías al ver doblar al tren por la curva de la colina boscosa.
Rilla pasó una hora en el Valle del Arco Iris, esa mañana, pero nunca dijo nada de ella; ni siquiera escribió una palabra en el diario; después, volvió a su casa y cosió un mameluco para Jims. Por la tarde fue a una reunión del comité de la Cruz Roja Juvenil y se mostró severamente eficiente.
—No se podría decir —dijo Irene Howard a Olive Kirk más tarde— que Walter partió para el frente esta misma mañana. Pero algunas personas no tienen sentimientos. A veces me gustaría poder tomarme las cosas con tanta ligereza como Rilla Blythe.