Rilla la de Ingleside
Rilla la de Ingleside —Patillas-en-la-Luna está encantado con esto del cambio de horario —le contó una vez—. Y claro, ¿cómo no?, si fueron los alemanes los que inventaron el sistema. Oà que estuvo a punto de perder toda su cosecha de trigo. Las vacas de Warren Mead entraron en su campo la semana pasada… el mismo dÃa en que los alemanes capturaron el Chemangde-dam, cosa que puede haber sido una coincidencia o no, e hicieron estragos; hasta que la señora Clow las vio desde la ventana de su altillo. Al principio pensó no avisarle a Pryor. Me contó que lo único que sintió fue una satisfacción maligna cuando vio a esas vacas pastoreando en el trigo. Pensó que era lo que Pryor se merecÃa. Pero después pensó que esa cosecha de trigo era importante y que «Ahorrar y servir» significaba que esas vacas tenÃan que desaparecer de ahà lo más pronto posible. Asà que llamó a Patillas para avisarle. El único agradecimiento que recibió fue unas extrañas palabras que él le dijo directamente. No está preparada para afirmar si fueron maldiciones porque no se puede asegurar lo que se oye por el teléfono; pero tiene su opinión y yo también; no lo voy a decir porque veo que ahà viene el señor Meredith y es pariente de Patillas, asà que hay que ser discretos.
—¿Están buscando la estrella nueva? —preguntó Meredith a la señorita Oliver y a Rilla, que estaban en medio de las papas florecientes, mirando el cielo.