Rilla la de Ingleside
Rilla la de Ingleside HabÃa otro ocupante en la sala, acurrucado sobre un sofá, y era imposible pasarlo por alto porque tenÃa una individualidad muy marcada y distinguible y además, cargaba con la distinción de ser la única criatura viviente a la que Susan aborrecÃa verdaderamente.
Todos los gatos son misteriosos, pero el doctor Jekyll y el señor Hyde, comúnmente conocido como Doc, se llevaba las palmas. Era un gato de doble personalidad o bien —como afirmaba Susan— poseÃdo por el demonio. En primer lugar, habÃa habido algo extraño en la alborada de su existencia. Cuatro años atrás, Rilla Blythe habÃa tenido un gatito precioso, blanco como la nieve, con una mancha negra en la punta de la cola, al que habÃa dado el nombre de Jack Escarcha. Susan no simpatizaba con Jack Escarcha, aunque no podÃa o no querÃa decir por qué.
—Se lo aseguro, mi querida señora —solÃa decir con tono ominoso—, ese gato no nos va a traer nada bueno.
—¿Pero cómo se te ocurre semejante cosa? —preguntaba la señora Blythe.
—No es una ocurrencia… Lo sé —era la invariable respuesta de Susan.
