Rilla la de Ingleside
Rilla la de Ingleside ¡Ella era la indicada! Y Una Meredith como tesorera y, si insistÃan mucho, podrÃan nombrarla a ella, Rilla, como secretaria. HabrÃa que formar distintas comisiones después de la organización general; pero Rilla ya sabÃa con exactitud a quién poner en cada una. EstarÃa prohibido comer en las reuniones y Rilla sabÃa que a ese respecto tendrÃa problemas con Olive Kirk. No, todo serÃa como en los negocios, muy formal. El libro de actas debÃa estar forrado en blanco con una cruz roja en la tapa. ¿No serÃa bonito tener algún tipo de uniforme para ir a los conciertos a recaudar dinero? TendrÃa que ser algo sencillo pero original.
—Eh, acabas de hilvanar el dobladillo de esa sábana para un lado en la parte de arriba y para el otro en la parte de abajo —le dijo Di.
Rilla empezó a descoser las puntadas y llegó a la conclusión de que odiaba coser. Llevar adelante la Cruz Roja Juvenil era mucho más divertido.
La señora Blythe, que estaba cosiendo arriba, le comentó a Susan:
—¿Te acuerdas del dÃa en que Jem levantó sus bracitos hacia mà y balbuceó «mamá» por primera vez? Fue la primera palabra que dijo en su vida.
—Nunca olvidaré nada que tenga que ver con ese adorable bebé —respondió Susan con la voz sombrÃa.