Valancy Stirling
Valancy Stirling —¿No es asà como funciona el mundo? —dijo Valancy, pensativa, pero más bien como si su mente estuviera reflexionando sobre algo que no fuera la teologÃa.
—No, no —explotó Abel dando un violento golpe de martillo sobre un clavo rebelde—. Hay demasiado infierno aquÃ… demasiado infierno, ciertamente. Es por eso que me emborracho con tanta frecuencia. Eso le libera a uno durante un rato… Uno se libera de sà mismo… SÃ, por Dios, libre de toda predestinación. ¿Alguna vez lo has intentado?
—No, no tengo manera alguna de liberarme —dijo Valancy distraÃdamente—. Pero hablemos de Cissy ahora. DeberÃa tener a alguien que se ocupara de ella…
—¿Por qué insistes tanto con Sis? Me parece que no has estado muy preocupada por ella hasta ahora. Nunca vas a verla. Y sin embargo, a ella le gustabas.
—DeberÃa haberlo hecho —dijo Valancy—. Pero eso no importa ahora… Usted no lo entenderÃa. En todo caso, necesita un ama de llaves.
—¿Y dónde podrÃa encontrarla? PodrÃa pagar un salario decente si pudiera encontrar una mujer que también lo fuera. ¿O acaso crees que me gustan las viejas brujas?
—¿Y yo servirÃa? —dijo Valancy.