Valancy Stirling
Valancy Stirling —No siempre —replicó Valancy—. Imagine a un carnicero cantando mientras trabaja. O un director de pompas fúnebres.
Abel estalló en una gran carcajada.
—Ciertamente, no puedo contigo. Tienes respuesta para todo. Creo que los Stirling estarán contentos de deshacerse de ti. A ellos no les gustan las respuestas irrespetuosas.
Durante el dÃa Abel casi siempre estaba ausente; cuando no trabajaba, cazaba o pescaba con Barney Snaith. Por lo general, llegaba siempre muy tarde a casa y, a menudo, en estado de embriaguez. La primera noche que le oyeron llegar aullando al patio, Cissy le dijo a Valancy que no se asustara.
—Padre nunca hace nada, solo un montón de ruido.
Valancy, acostada en el sofá de la habitación de Cissy donde habÃa decidido dormir por si la joven enferma necesitaba atención durante la noche —pues Cissy no la hubiera despertado jamás—, no tenÃa miedo en absoluto, y se lo hizo saber. Para cuando Abel consiguió poner a los caballos a resguardo, la etapa de los aullidos habÃa pasado y Abel se encontraba en su habitación, al final del pasillo, orando y llorando.