Valancy Stirling
Valancy Stirling —¿Tiene un recipiente para gasolina? —gruñó groseramente.
Barney sacó una lata de dos galones del coche. Los dos hombres se alejaron hacia la parte trasera del vehículo Stirling y comenzaron a manipular la válvula. Valancy lanzó sutiles miradas furtivas a Olive por encima del cuello del abrigo de Barney. Su prima estaba sentada formalmente mirando al frente con expresión indignada. No es que no quisiera reparar en Valancy. Olive tenía sus propias razones secretas para sentirse indignada. Cecil la había visitado recientemente en Deerwood y, como es lógico, había tenido noticias de lo ocurrido con Valancy. Estuvo de acuerdo en que su mente se había trastornado y se mostró sumamente ansioso por saber de quién había heredado semejante desarreglo. Era una cosa muy seria para tenerla en la familia; una cosa muy seria. Había que pensar en sus descendientes.
—Le viene por la vía de los Wansbarra —había afirmado Olive positivamente—. Nada que ver con los Stirling… ¡Absolutamente nada!
—Eso espero, eso espero —había respondido Cecil dubitativo—. Pero… irse a trabajar como criada… ¡Porque a eso es a lo que equivale en la práctica tu prima!