Valancy Stirling
Valancy Stirling La pobre Olive pudo prever entonces las consecuencias de la locura de Valancy. Los solteros cotizados de Port Lawrence no tenÃan la costumbre de unirse con familias en las que alguno de sus miembros estaba «marcado».
Valancy no pudo resistir la tentación. Se inclinó hacia adelante.
—Olive, ¿te molesta algo?
Olive se mordió los labios sin dejar de estar rÃgida.
—¿Qué es lo que te molesta?
—Verte asÃ.
Por un momento Olive resolvió que no se ocuparÃa más de Valancy. Pero su fuerte sentido del deber resurgió de nuevo. No debÃa perder la oportunidad.
—Doss —imploró echándose también hacia adelante—, ¿no quieres volver a casa… volver a casa esta misma noche?
Valancy bostezó.
—Suenas como alguien que predica para la renovación de la fe —dijo—. En realidad, eso es lo que parece.
—Si regresaras…
—Todo me será perdonado.