Valancy Stirling
Valancy Stirling Por tanto, los Stirling concurrieron al responso. Incluso la neuritis de la prima Gladys le permitió acudir. La prima Stickles se hallaba allí, con su bonete cubriendo todo su rostro, y llorando con tanta tristeza que tal parecía que Cissy hubiese sido para ella un ser de lo más querido. Los funerales siempre le hacían recordar a la prima Stickles la triste pérdida que ella había sufrido.
Y tío Wellington fue uno de los portadores del féretro.