Valancy Stirling
Valancy Stirling Se pusieron en pie juntos frente al señor Towers. Valancy escuchó al señor Towers y a Barney hablar. Oyó a otra persona hablar. Ella, por su parte, pensaba en el modo en que una vez había planeado su boda… mucho tiempo atrás, en sus primeros años de la adolescencia, cuando un hecho así no se antojaba imposible. Seda blanca, velo de tul y flores naranjas; sin damas de honor. Solo una muchacha que portaría las flores, con un vestido de encaje color crema sobre rosa pálido, y una corona de pétalos sobre el cabello, llevando una cesta con rosas y lirios del valle. Y el novio, una criatura de aspecto distinguido, ataviado de modo irreprochable a la moda de cualquiera que fuese el día dispuesto. Valancy alzó la mirada y se divisó a sí misma junto a Barney en el pequeño espejo inclinado y distorsionado que se hallaba sobre la repisa de la chimenea. Ella, luciendo su vestido y sombrero verdes poco nupciales y de aspecto extraño. Barney, con su camisa y su mono. Pero era Barney. Eso era lo único que importaba. Sin velo, flores, invitados, regalos ni tarta de boda… solamente Barney. Durante el resto de su vida solo estaría Barney.
—Señora Snaith, espero que sea muy feliz —decía el señor Towers.