Valancy Stirling
Valancy Stirling —Hay que conservar las tradiciones victorianas —dijo Valancy con una sonrisa. Tomó asiento sobre una silla, sin haber sido invitada a hacerlo. La prima Stickles comenzó a sollozar.
—¿Ha existido algún día en su vida en el que no haya llorado? —preguntó Valancy con curiosidad.
—Valancy —dijo el tío James, siendo el primero en recuperar la capacidad de hablar—, lo que acabas de decir, ¿es cierto?
—Así es.
—¿Quieres decir que realmente te has casado… casado… con ese infame Barney Snaith?… Ese… ese… criminal… que…
—Así es.
—Entonces —dijo el tío James violentamente— eres una criatura desvergonzada que ha perdido todo sentido del decoro y la virtud, y me lavo las manos por completo en lo que a ti se refiere. No quiero volver a verte.
—¿Se ha reservado algunas palabras para cuando cometa un asesinato? —preguntó Valancy.
El tío Benjamin pidió nuevamente a Dios que bendijera su alma.
—Ese criminal borracho… ese…
Un brillo peligroso apareció en los ojos de Valancy. Podían decirle lo que quisieran sobre ella, pero no debían insultar a Barney.