Valancy Stirling
Valancy Stirling —¿Acaso no es mejor que te rompan el corazón a tenerlo marchito? —inquirió Valancy—. Para poder romperse, antes ha tenido que sentir de un modo maravilloso. El sufrimiento merecerÃa la pena.
—Está chalada… completamente chalada —murmuró el tÃo Benjamin con el sentimiento vago e insatisfactorio de que alguien habÃa dicho algo parecido con anterioridad.
—Valancy —dijo solemnemente la señora Frederick—, ¿rezas en alguna ocasión para ser perdonada por la desobediencia que profesas a tu madre?
—DeberÃa rezar para ser perdonada por haberla obedecido durante tanto tiempo —contestó Valancy con obstinación—. Pero mis rezos no tienen nada que ver con todo eso. Solo le doy gracias a Dios cada dÃa por la felicidad que siento.
—PreferirÃa verte caer muerta ante mis ojos —dijo la señora Frederick, comenzando a llorar con cierto retraso—, que escuchar lo que me has dicho hoy.
Valancy observó a su madre y a sus tÃas, y se preguntó si habrÃan conocido alguna vez el verdadero significado del amor. SentÃa por ellas más pena que nunca antes. Eran tan dignas de compasión… Y jamás lo habÃan sospechado.
—Barney Snaith es un sinvergüenza por haberte engañado asà para casarte con él —dijo el tÃo James con vehemencia.