Valancy Stirling
Valancy Stirling —Jamás podré perdonarme. ¡Cuánto debe haber sufrido durante este año! Pero su aspecto no es… ¡no lo entiendo!
—No se preocupe —repuso Valancy con tono sombrÃo—. ¿Entonces a mi corazón no le ocurre nada malo?
—Bueno, nada grave. Padece lo que se conoce como una pseudoangina. Jamás resulta mortal… desaparece por completo con el tratamiento adecuado. O en ocasiones con un sobresalto de alegrÃa. ¿Le ha causado muchas molestias?
—Ninguna en absoluto desde marzo —respondió Valancy. Recordó la maravillosa sensación de regeneración que le habÃa embargado cuando Barney regresó a casa a salvo tras la tormenta. ¿Acaso la habÃa curado ese estremecimiento de júbilo?
—Entonces es probable que esté curada. Le decÃa lo que tenÃa que hacer en la carta que tendrÃa que haber recibido. Y, naturalmente, supuse que consultarÃa con otro médico. Pequeña, ¿por qué no lo hizo?
—No querÃa que nadie lo supiese.