Valancy Stirling
Valancy Stirling —Doss —llamó su madre desde el salón de la planta baja—. ¿Qué estás haciendo sola en tu habitación?
Valancy dejó caer el ejemplar de Thistle Harvest como si se tratara de unas brasas ardientes y huyó escaleras abajo hacia sus parches de tela; en cualquier caso, sintió la extraña alegrÃa de espÃritu que siempre la embargaba cuando se sumergÃa en alguno de los libros de John Foster. Valancy no conocÃa gran cosa sobre los bosques, salvo las arboledas encantadas de roble y pino que rodeaban su Castillo Azul. Pero siempre los habÃa anhelado en secreto, y un libro de John Foster sobre los bosques era la segunda mejor opción tras los bosques mismos.
A mediodÃa dejó de llover, pero el sol no salió hasta las tres. Entonces Valancy dijo tÃmidamente que pensaba ir a la parte alta de la ciudad.
—¿Y por qué razón quieres ir a la parte alta? —preguntó su madre.
—Quiero sacar un libro de la biblioteca.
—Ya fuiste a buscar un libro a la biblioteca la semana pasada.
—No; fue hace cuatro semanas.
—¿Cuatro semanas? ¡TonterÃas!
—Ciertamente, asà fue, madre.