Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —No, por suerte. Pero yo creo que lo habrÃa hecho igual, hubiera quien hubiese. Estábamos cerca del camino, o sea que podrÃa haber pasado cualquiera. Me sentà tan avergonzada… En mis tiempos una muchacha se habrÃa muerto antes de hacer algo asÃ.
—No es peor que cuando Emily y ella se bañaron a la luz de la luna en la playa sin absolutamente nada de ropa —dijo la señora Ann Cyrilla—. Eso fue un escándalo. ¿Te enteraste?
—Ay, sÃ, la historia se conoce en todo Blair Water. Todos la oyeron menos Elizabeth y Laura. Lo que no he podido averiguar es cómo se supo ¿Las vieron?
—Ay, por Dios, no, no fue tan malo. La misma Ilse la contó. Al parecer lo considera algo sin ninguna importancia. A mà me parece que alguien tendrÃa que contárselo a Laura y a Elizabeth.
—Cuéntaselo tú —sugirió la señorita Potter.
—No, no. Yo no quiero indisponerme con mis vecinos. Yo no soy responsable por la educación de Emily Starr, gracias a Dios. Si lo fuera, tampoco le permitirÃa tratarse tanto con el Giboso Priest. Es el más extraño de todo ese clan extraño que son los Priest. Estoy segura de que tiene una mala influencia sobre ella. Esos ojos verdes me dan escalofrÃos. Creo que ese hombre no cree en nada.