Emily lejos de casa
Emily lejos de casa También ha dicho que yo era reservada e insondable. No me parece que sea un defecto ser «insondable», aunque ella lo ha dicho como si lo fuera. Prefiero ser insondable que superficial. Pero ¿soy reservada? No, no lo soy. Entonces, ¿qué es lo que hace que la gente me crea reservada? La tía Ruth siempre insiste con que lo soy. Yo creo que es porque tengo la costumbre, cuando estoy aburrida o irritada con una persona, de irme de pronto a mi propio mundo y cerrar la puerta. A la gente eso no le gusta, supongo que es natural que a nadie le guste que le cierren una puerta en las narices. Lo llaman astucia y es sólo autodefensa. Así que no me preocuparé de ese tema.
La señorita Potter ha soltado algo abominable: que yo decía cosas inteligentes que había leído en los libros y las hacía pasar por propias, haciéndome la interesante. Eso es absolutamente falso. Sinceramente, nunca quise hacerme la interesante. Lo que sí es cierto es que con mucha frecuencia trato de ver cómo suena algo que he pensado al ponerlo en palabras. Tal vez sea una especie de alarde. Debo tener cuidado con eso.