Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —No creo que ninguna de tus abuelas hubiera dejado pasar con tanta facilidad la oportunidad de estudiar —respondió—. No del lado de los Murray, al menos —añadió tras un momento de reflexión que al parecer le recordó que él sabÃa demasiado poco de los Starr como para dogmatizar sobre ellos.
Emily estaba inmóvil. Como habrÃa dicho Teddy en un partido de criquet, el primo Jimmy habÃa acertado a la canasta del centro con la primera bola. En seguida, se dio cuenta de que al traer el primo Jimmy a colación a sus abuelas en aquel diabólico ataque de inspiración, todo habÃa terminado, salvo los términos de la rendición. PodÃa verlas a todas a su alrededor, las queridas damas muertas de la Luna Nueva, Mary Shipley y Elizabeth Burnley y todas las demás, suaves, decididas, contenidas, mirándola desde arriba con algo de pena desdeñosa, a ella, aquella descendiente tonta e impulsiva. El primo Jimmy parecÃa pensar que podÃa haber alguna debilidad del lado de los Starr. ¡Bien, no la habÃa, ella se lo demostrarÃa!
Emily habÃa esperado más comprensión por parte del primo Jimmy. SabÃa que la tÃa Elizabeth la condenarÃa e incluso la tÃa Laura se sentirÃa decepcionada. Pero ella habÃa contado con que el primo Jimmy se pusiera de su parte. Siempre lo habÃa hecho.
—Mis abuelas no tuvieron que soportar a la tÃa Ruth —le espetó.