Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —Bien —dijo con frialdad—, has sido culpable de una gran ingratitud, Emilia, pero por esta vez te perdono. —Entonces se interrumpió bruscamente. ¿No habÃa dicho alguien lo mismo esa mañana? Antes de que pudiera ocurrÃrsele una observación más atinada, Emily habÃa desaparecido escaleras arriba. La señora Ruth Dutton quedó con la desagradable sensación de que, de una u otra manera, no habÃa salido de este asunto tan airosa como hubiera querido.