Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —Es una lástima, porque mi historia no va a sonar tan bien en inglés, ah, no. Diréis que la vieja está soñando, pero os equivocareis, porque es la verdadera historia la que voy a contar, ah, sÃ. Yo le di una azotaina al rey. Claro que entonces no era el rey, no era más que un pequeño prÃncipe de no más de nueve años, la misma edad que mi pequeño Alec. Pero debo comenzar por el principio, porque si no vais a entender, nada de todo el asunto. Todo sucedió hace muchÃsimo, pero muchÃsimo tiempo, antes de que dejáramos la Madre Tierra. Mi marido era Alistair McIntyre y era pastor cerca del castillo de Balmoral. Alistair era un hombre muuuy bien plantado y éramos muy felices. No porque no discutiéramos de vez en cuando, ah, no, eso serÃa muy monótono. Pero cuando nos reconciliábamos éramos más felices que nunca. Y yo también era muy guapa. Ahora engordo cada vez más, pero entonces era delgada y hermosa, ah, sÃ, os estoy contando la verdad, aunque ya veo que os estáis riendo de mà a mis espaldas. Cuando tengáis ochenta años entenderéis lo que os digo.