Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —Ella ha abierto la puerta y yo he entrado. No sabÃa qué hacer. Supongo que me habrÃa quedado ahà hasta echar raÃces, pero viene… ha venido… el doctor Hardy en persona. Él sà me ha dado la mano y me ha indicado dónde dejar el sombrero y el abrigo y después me ha llevado a la sala a conocer a su esposa. El piso estaba resbaladizo como hielo y justo cuando he pisado una alfombra que habÃa junto a la puerta, dentro de la sala, se me ha ido de debajo de los pies, y yo me he ido con ella, y he avanzado resbalando por el suelo, los pies primero, justo hasta donde estaba la señora Hardy. Yo estaba de espaldas, no boca abajo, de lo contrario habrÃa sido la tÃpica acrobacia oriental, ¿no?
Emily no le encontró la gracia.
—¡Ay, Perry!