Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —¿Has inclinado el plato para tomarte la última cucharada? —preguntó Emily, desolada.
—No, iba a hacerlo cuando me he acordado de que no se hace. Aunque me ha dado lástima dejarla. La sopa estaba deliciosa y yo tenÃa hambre. La vieja viuda que habÃa a mi lado sà lo ha hecho. Me ha ido muy bien con la carne y las verduras, excepto una vez. HabÃa pinchado un poco de carne y patatas en el tenedor y en el momento en que me lo llevaba a la boca, he visto a la señora Hardy que me miraba y he recordado que no tendrÃa que haber llenado tanto el tenedor, y me he sobresaltado, y se me ha caÃdo todo sobre la servilleta. No sabÃa si podÃa volver a ponerlo sobre el plato, asà que lo he dejado allÃ. Con el budÃn no ha habido problemas, sólo que lo he comido con una cuchara (la cuchara de la sopa) y todos los demás lo han comido con tenedor. Pero de gusto estaba igual de delicioso y yo ya estaba sintiéndome temerario. En la Luna Nueva siempre se ha comido el budÃn con cuchara.
—¿Por qué no mirabas lo que hacÃan los otros para imitarlos?