Emily lejos de casa

Emily lejos de casa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, gracias a ti —dijo, saltando a través de la habitación para darle un impetuoso abrazo—. Vamos, ahora ríñeme, primo Jimmy, con severidad.

—No, no. Pero habría sido más prudente no abrir esa ventana, ¿no te parece, gatita?

—Por supuesto. Pero la prudencia es una virtud tan falsa a veces, primo Jimmy. Uno le tiene miedo, uno quiere seguir avanzando, y…

—Y al demonio con las consecuencias —concluyó el primo Jimmy.

—Algo así —rió Emily—. Detesto ir por la vida con prudencia, temerosa de dar un paso largo, por miedo a que alguien esté mirando. Quiero «mover mi larga cola y andar por mi salvaje sendero solitario». No tenía nada de malo abrir esa ventana y hablar con Perry. Ni siquiera era malo que él tratara de besarme. Lo hizo para gastarme una broma. Ay, cómo odio las convenciones. Como tú dices, al demonio con las consecuencias.

—Pero no es así, gatita, ése es el problema. Es más probable que los que nos vayamos al demonio seamos nosotros. Voy a plantearte una cosa, gatita. Supón, no tiene nada de malo suponerlo, supón que fueras mayor, casada y tuvieras una hija de tu edad, y bajaras una noche y la encontraras como os encontró la tía Ruth a ti y a Perry. ¿Te gustaría? ¿Estarías contenta? Sé sincera.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker