Emily lejos de casa
Emily lejos de casa Y, además, los árboles, a diferencia de los seres humanos, siempre mejoran cuando se los conoce. No importa cuánto los quiera uno al principio, seguro se los querrá mucho más después, y más que nunca cuando uno los conoce desde hace años y ha disfrutado con ellos una relación en todas las estaciones. Yo sé un centenar de cosas sobre los árboles de la Tierra de la Rectitud que no sabÃa cuando llegué aquà hace dos años.