Emily lejos de casa
Emily lejos de casa Uvas silvestres tiene que ganar el premio. No hablo por vanidad, presunción u orgullo. Es que lo sé. Si el premio fuera por matemáticas, lo ganarÃa Kath Darcy. Si fuera por belleza, lo ganarÃa Hazel Ellis. Si fuera por habilidad, Perry Miller; por oratoria, Ilse; por dibujo, Teddy. ¡Pero, dado que es un premio de poesÃa, E. B. Starr es la persona indicada!
Este año en literatura estamos estudiando Tennyson y Keats. Tennyson me gusta, pero a veces me pone furiosa. Es hermoso (no tan hermoso como Keats), es el Artista Perfecto. Pero nunca nos permite olvidar al artista, siempre somos conscientes de él, nunca se deja llevar por un espléndido torrente montañoso de sentimiento. No, él no, él fluye serenamente entre orillas bien ordenadas y jardines cuidados. Y no importa cuánto te guste un jardÃn, nadie querrÃa estar siempre encerrado en él, se necesita, de vez en cuando, una incursión en la selva. Al menos eso hace Emily Byrd Starr, con gran preocupación de sus parientes.
Keats está demasiado lleno de belleza. Cuando leo su poesÃa me siento sofocada por las rosas y anhelo respirar el aire fresco o la austeridad del pico de una montaña. Ah, pero tiene algunos versos…
Mágicas ventanas que se abren en la espuma
de peligrosos mares, en tierras de hadas perdidos.