Emily lejos de casa
Emily lejos de casa Pero Andrew fue recibido muy dulcemente cuando, algo avergonzado, fue a visitarla la noche del viernes siguiente. Puede que se sintiera inseguro de cómo sería recibido, a pesar de tener la garantía de la tribu. Pero Emily fue especialmente gentil con él. Tal vez ella tuviera sus razones. Vuelvo a llamar la atención sobre el hecho de que yo soy sólo la biógrafa de Emily, no su apologista. Si ella eligió un camino para vengarse de Andrew que a mí no me gusta, ¿qué puedo hacer, sino lamentarlo? Sin embargo, para mi propia satisfacción debo mencionar que creo que Emily fue muy lejos cuando le dijo a Andrew (después de que él le habló de algunos elogios que le había hecho su gerente) que era sin duda una maravilla. Ni siquiera puedo excusarla diciendo que habló con sarcasmo. No fue así; lo dijo con suma dulzura y una mirada hacia arriba seguida por otra hacia abajo que hizo que hasta el corazón bien regulado de Andrew pegara un bote. ¡Ay, Emily, Emily!
Las cosas le fueron bien aquella primavera. Recibió varias aceptaciones y varios cheques, y comenzaba a solazarse en que era una literata. El clan comenzó a tomar su manía de escribir con bastante seriedad. Los cheques eran argumentos inobjetables.
—Emily ha ganado cincuenta dólares escribiendo desde Año Nuevo —le dijo la tía Ruth a la señora Drury—. Empiezo a creer que esa chica tiene el don de ganarse fácilmente la vida.