Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —Tengo que pensarlo —dijo la tÃa Elizabeth.
Emily se sorprendió de que la tÃa Elizabeth hubiera consentido siquiera en pensarlo. HabÃa esperado una negativa drástica.
—Va a aceptar —susurró la señorita Royal mientras se iba—. Voy a conseguirte, querida Emily B. Yo conozco a los Murray desde hace mucho. Siempre ponen el ojo en la mejor oportunidad. Tu tÃa te va a dejar venir.
—Tengo miedo de que no —dijo Emily, con pesar.
Cuando la señorita Royal se hubo ido, la tÃa Elizabeth miró a Emily.
—¿Tú quieres ir, Emily?
—SÃ, creo que sÃ, si tú me dejas —balbuceó Emily. Estaba muy pálida, no rogó ni insistió. Pero no tenÃa esperanzas, ninguna.
La tÃa Elizabeth se tomó una semana para pensarlo. Llamó a Ruth, a Wallace y a Oliver para que la ayudaran. Ruth dijo, dubitativa:
—Supongo que tenemos que dejarla ir. Para ella es una oportunidad espléndida. No se va sola, yo nunca estarÃa de acuerdo con que se fuera sola. Pero Janet la cuidará.
—Es demasiado joven, demasiado joven —dijo el tÃo Oliver.