Emily lejos de casa
Emily lejos de casa —No me voy a Nueva York, tÃa Elizabeth —dijo—. Me quedo en la Luna Nueva con vosotros.
La tÃa Laura dio un gritito de alegrÃa. El primo Jimmy dijo «¡hurra!». La tÃa Elizabeth terminó de tejer una vuelta de la media que estaba tejiendo antes de decir nada.
—Eso pensé que harÃa una Murray —dijo.
El lunes por la tarde, Emily fue directamente a Ashburn. La señorita Royal habÃa regresado y la recibió con mucho cariño.
—Espero que hayas venido a decirme que la señorita Murray ha decidido ser razonable y dejarte venir conmigo, cariño.
—Me dijo que podÃa decidir yo.
La señorita Royal entrelazó las manos.
—¡Ah, qué bien, qué bien! Entonces está todo resuelto.
Emily estaba pálida, pero tenÃa los ojos negros sombrÃos de la intensidad de sus sentimientos.
—SÃ, está resuelto: no voy —dijo—. Se lo agradezco con todo el corazón, señorita Royal, pero no puedo ir.
La señorita Royal la miró, se dio cuenta al instante de que de nada servirÃa insistir o discutir, pero, de todas maneras, comenzó a insistir y discutir.
—Emily, no hablas en serio. ¿Por qué no puedes venir?