Emily triunfa
Emily triunfa —Yo puedo hacerte feliz, Estrella. Sé que sÃ. Aunque viejo y cojo, puedo hacerte feliz. Te he esperado toda la vida, estrella mÃa. Eso es lo que has sido siempre para mÃ, Emily. Una estrella exquisita, inalcanzable. Ahora te tengo, te sostengo, te llevo en mi corazón. Y ya me amarás, algún dÃa me vas a dar más que afecto.
La pasión de la voz de él sorprendió un poco a Emily. En cierto sentido, parecÃa exigirle más de lo que ella tenÃa para dar. E Ilse, que se habÃa graduado en la Escuela de Oratoria y habÃa ido a casa a pasar una semana antes de iniciar una gira estival de conciertos, puso otra nota de advertencia que por un tiempo inquietó a Emily.
—En cierto sentido, querida, Dean es el hombre perfecto para ti. Es inteligente, fascinante y no tiene una exagerada conciencia de su propia importancia como la mayorÃa de los Priest. Pero pertenecerás a él en cuerpo y alma. Dean no soporta que nadie tenga ningún interés que no sea él. Debe poseer en exclusividad. Si eso no te molesta…
—Creo que no.
—Tu literatura…
—Ah, he terminado con eso. Desde el accidente, creo que ya no me interesa. Entonces vi lo poco que en realidad me interesaba, cuántas cosas más importantes habÃa…