Emily triunfa
Emily triunfa —Mientras sigas pensando lo mismo, serás feliz con Dean. Ay, ay, ay. —Ilse deshizo con los dedos la rosa rojo sangre que llevaba prendida a la cintura—. Me hace sentir terriblemente vieja y sabia hablar asà de tu boda, Emily. Me parece tan… absurdo. Ayer éramos colegialas. Hoy estás comprometida. Mañana… serás abuela.
—¿Tú no… no hay nadie en tu vida, Ilse?
—Claro, mirad a la zorra que perdió la cola. No, gracias. Además, voy a ser franca. Siento un terrible impulso a la confesión. Para mà nunca ha existido nadie más que Perry Miller. Y tú le habÃas clavado las garras.
Perry Miller. Emily no podÃa creer lo que oÃa.
—¡Ilse Burnley! Siempre te has burlado de él… le reñÃas…
—Por supuesto. Me gustaba tanto que me daba rabia verlo pasar por tonto. QuerÃa estar orgullosa de él y él siempre me avergonzaba. Ah, hubo momentos en que me ponÃa tan furiosa que me hubiera subido por las paredes. Si no me hubiera interesado, ¿te crees que me habrÃa importado que pasara por burro? No puedo superarlo. Es el punto débil de los Burnley, supongo. No cambiamos nunca. Ah, me habrÃa echado en sus brazos, todavÃa lo harÃa, con los barriles de arenques de Stovepipe Town, con lo que fuera. Ya te lo he dicho. Pero no te preocupes. La vida también es muy buena sin él.