Emily triunfa
Emily triunfa El viejo Kelly, el vendedor ambulante de ollas que era desde hacÃa años amigo de Emily, también tuvo algo que decir sobre el tema. No se podÃa hacer callar al viejo Kelly.
—Querida niña, ¿es cierto que vamos a casarnos con el Giboso Priest?
—Absolutamente cierto. —Emily sabÃa que serÃa inútil esperar que el viejo Kelly llamara a Dean de otra manera que no fuera «Giboso». Pero ella siempre ponÃa mala cara al oÃrlo.
El viejo Kelly arrugó el rostro.
—En ese asunto de vivir eres demasiado joven para casarte, y mucho menos con un Priest.
—¿No hace años que me reprende por mi lentitud en conseguir novio? —preguntó Emily, arteramente.
—Querida niña, una broma es una broma. Pero esto no es una broma. No seas testaruda, pórtate bien. Para un momento y piénsalo. Algunos nudos se atan con mucha facilidad, pero desatarlos es harina de otro costal. Siempre te advertà que no te casaras con un Priest. Fue una gran estupidez, tendrÃa que haberme dado cuenta. TendrÃa que haberte dicho que tenÃas que casarte con un Priest.
—Dean no es como los otros Priest, señor Kelly. Voy a ser muy feliz.
El viejo Kelly sacudió su cabeza de abundantes cabellos rojos grisáceos con incredulidad.