Emily triunfa
Emily triunfa Una nube pequeña pareció formarse dentro de la bola que mira. Se dispersó, se desvaneció. Pero la casita de muñecas tampoco estaba ya. Emily vio una escena muy diferente, un recinto grande y alto lleno de gente que se movía de prisa, y entre esta gente un rostro conocido.
La bola que mira no estaba; la sala de la Casa Desilusionada, tampoco. Emily ya no estaba sentada en el sillón, mirando. Emily estaba en aquel gran recinto extraño, entre la multitud de gente, junto al hombre que esperaba, impaciente, ante una ventanilla de billetes. Cuando él volvió la cabeza y los ojos de ambos se encontraron ella vio que era Teddy, vio el asombro en sus ojos al reconocerla. Y supo, sin la menor duda, que él se encontraba en un peligro terrible, y que ella tenía que salvarlo.
—Teddy. Ven.