Emily triunfa
Emily triunfa —Bueno, yo me conformarÃa con que creyera amarme a mÃ. Qué descarada soy, ¿no? Tú eres la única persona en el mundo con la que puedo desahogarme diciendo estas cosas. Por eso no puedo permitirme el lujo de odiarte, después de todo. DirÃa que no soy ni la mitad de lo desdichada que me creo. Una nunca puede saber lo que la espera a la vuelta de la esquina. Después de esto, pienso arrancar a Perry Miller de mi vida y de mis pensamientos, igual que le arranqué los ojos. Emily —dijo Ilse, con un brusco cambio de tono y de postura—, ¿sabes que este verano Teddy Kent me gusta más que nunca?
—Ah. —El monosÃlabo fue elocuente, pero Ilse estaba sorda a cualquier implicación.
—SÃ. Realmente está encantador. Esos años en Europa lo han cambiado. Tal vez sea sólo que le enseñaron a esconder mejor su egoÃsmo.
—Teddy Kent no es egoÃsta. ¿Por qué lo llamas egoÃsta? Mira la devoción con la que quiere a su madre.