Emily triunfa
Emily triunfa —En todos lados puede saltar una liebre —dijo el primo Jimmy—. «Gloria» es divertida en un libro, pero serÃa espantoso vivir con ella. Está demasiado ocupada salvando el mundo. Alguien tendrÃa que decirle que leyera la Biblia.
—A mÃ, sin embargo, no me gusta «Cissy Applegath» —dijo la tÃa Laura, como disculpándose—. Tiene una manera de hablar tan altanera.
—Una cabeza hueca —precisó la tÃa Elizabeth.
—Al que yo no soporto es a «Jesse Applegath» —dijo el primo Jimmy con enfasis—. ¡Un hombre capaz de darle una patada a un gato para desahogarse! IrÃa hasta el fin del mundo para darle una buena bofetada en esa cara de demonio. Pero —añadió, lleno de esperanza— tal vez no tarde mucho en morirse.
—O en reformarse —sugirió la tÃa Laura, piadosa.
—No, no, que no se reforme —dijo el primo Jimmy, ansioso—. Mátalo, si es necesario, pero no lo reformes. Lo que sà me gustarÃa es que le cambiaras el color de los ojos a «Peg Applegath». No me gustan los ojos verdes, no me gustaron nunca.
—Pero no puedo. Tiene ojos verdes —protestó Emily.