Emily triunfa
Emily triunfa —¿Lo harÃas otra vez?
—Lo harÃa.
—¿Y no detestas a Ilse? Tiene lo que tú querÃas. Tienes que detestarla.
—No la odio. Quiero a Ilse tanto como siempre. No me ha quitado nada que hubiera sido mÃo alguna vez.
—No lo entiendo… no lo entiendo —susurró la señora Kent—. Mi amor no es asÃ. Quizá sea por eso que siempre me ha hecho tan desgraciada. No, ya no te odio. Pero ¡cómo te odiaba! SabÃa que Teddy te querÃa más que a mÃ. ¿Vosotros no hablabais de mÃ, no me criticabais?
—Nunca.
—Yo creÃa que sÃ. Todo el mundo siempre lo ha hecho, siempre.
De pronto, la señora Kent pegó con fuerza una mano con la otra.
—¿Por qué no me has dicho que ya no lo amabas? ¿Por qué no me lo has dicho, aunque fuera mentira? Eso era lo que yo querÃa oÃr. Te habrÃa creÃdo. Los Murray no mienten nunca.
—Ah, ¿qué importa? —exclamó la atormentada Emily—. Ahora mi amor no significa nada para él. Pertenece a Ilse. Ya no tiene por qué sentir celos de mÃ, señora Kent.