Emily triunfa
Emily triunfa —Salgo… salgo más allá del amanecer. Más allá de la estrella de la mañana. Pensaba que tendrĂa miedo. No lo tengo. QuĂ© gracioso. Piensa en cuántas cosas voy a saber… dentro de pocos minutos, Emily. SerĂ© más sabio que cualquier hombre vivo. Siempre quise saber… saber. Nunca me gustaron las adivinanzas. He terminado con la curiosidad… sobre la vida. Ahora sĂłlo me produce curiosidad… la muerte. SabrĂ© la verdad, Emily… unos minutos más y sabré… la verdad. No más adivinanzas. Y si… si es como yo creo… seré… otra vez joven. TĂş no sabes… lo que eso significa. Tú… que eres joven… no puedes… tener la menor… idea… de lo que… significa… ser joven… otra vez.
Su voz se convirtiĂł en un balbuceo inconexo hasta volver a elevarse, con claridad.
—Emily… prométeme… que nunca escribirás… para agradarle a nadie… sólo a ti… a ti misma.
Emily vaciló un momento. ¿Qué significaba esa promesa?
—Prométemelo —susurró con insistencia el señor Carpenter.
Emily se lo prometiĂł.