Utopía
Utopía Estos guerreros acuden ávidamente a Utopía contra cualquier otro país, ya que les dan mejor paga que en parte alguna. Por su parte, los de Utopía buscan a los mejores como amigos para todas las tareas humanitarias, y a los peores para una cosa tan criminal como es la guerra. No consideran como una pérdida el que mueran muchos de éstos, pensando que la humanidad habría de agradecérselo si fuesen poderosos para limpiar el mundo de aquella hez.
Además de éstos, se ayudan de aquellos países en cuya defensa los de Utopía tomaron las armas en ocasiones anteriores; y después de éstos, de los auxilios que otros amigos quieran mandarles. En último lugar convocan a sus ciudadanos, y entre ellos eligen al más experimentado y le nombran Capitán General, encargándole de la dirección de todo el ejército. A éste se le designan dos sustitutos, que mientras él vive actúan como soldados particulares, pero si le cautivan o le matan (lo que puede ocurrir por la variedad de acontecimientos de una guerra), uno de los dos le sucede, como en una herencia, y después de éste el tercero, para que no se amotine el ejército por falta de caudillo.