Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Sólo hemos mencionado las tres necesidades básicas de alimento, ropa y vivienda. El ciudadano medio yanqui dispone de otros privilegios y ventajas a cambio de un modesto esfuerzo que no excede las ocho horas de trabajo diarias.
El estadounidense medio posee seguridades sobre sus derechos de propiedad que no tienen equivalente en ningún otro paÃs del mundo. Puede ingresar el dinero que le sobra en un Banco, con la seguridad de que su Gobierno lo protegerá y se lo devolverá si el Banco le falla. Si un ciudadano estadounidense quiere viajar de un Estado a otro, no necesita pasaporte ni permiso de nadie. Puede ir adonde desee y regresar cuando quiera. Además, puede ir en tren, automóvil particular, autobús, avión o barco, según su bolsillo se lo permita.
EL «MILAGRO» QUE HA PROPORCIONADO ESTAS BENDICIONES