Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Para conseguir el té tendrÃa que viajar a China o a la India, y ambos paÃses se hallan a muchÃsima distancia de Estados Unidos. A menos que fuera un excelente nadador, se cansarÃa bastante antes de completar el viaje. Además, se encontrarÃa también con otros problemas. Aun si tuviera las fuerzas fÃsicas suficientes para atravesar nadando el océano, ¿qué usarÃa como dinero?
Para conseguir el azúcar, tendrÃa que lograr una nueva marca de resistencia natatoria para llegar a Cuba, o de marcha a pie hasta el sector de la remolacha azucarera, en nuestro remoto estado de Utah. Pero, incluso asÃ, podrÃa ser que regresara sin el azúcar, porque para su producción —sin hablar de lo que representa refinarla, transportarla y servÃrsela en la mesa del desayuno a cualquier habitante de Estados Unidos— se necesita tanto esfuerzo organizado como dinero.
EncontrarÃa los huevos en las granjas más próximas, pero otra vez tendrÃa que hacer una marcha de ida y vuelta muy larga hasta Florida para poder servir zumo de pomelos.
Y le esperarÃa otra larga caminata a Kansas o a cualquier otro de nuestros Estados cerealeros para conseguir pan de trigo.