Piense y hágase rico
Piense y hágase rico No le quedarÃa más remedio que servir el desayuno sin cereales porque no los conseguirÃa sin el esfuerzo de una mano de obra especializada y organizada —sin hablar de las máquinas necesarias—, y todo eso requiere capital.
Tras haber descansado, podrÃa partir en un nuevo viajecito, a nado otra vez, a América del Sur, donde cosecharÃa un par de plátanos, y, de regreso, sólo le faltarÃa caminar un poquito más hasta la granja más próxima donde tuvieran organizada la producción lechera para conseguir un poco de mantequilla y crema. Entonces, su familia podrÃa sentarse ya a disfrutar del desayuno.
Parece un tanto absurdo, ¿verdad? Bueno, pues el procedimiento que acabo de describirle serÃa la única manera posible de conseguir esos simples artÃculos alimenticios si no contáramos con la bendición del sistema capitalista.
EL CAPITAL ES LA PIEDRA ANGULAR DE NUESTRAS VIDAS