Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Antes de que la primera reunión del nuevo Congreso se celebrara, otro lÃder, que se encontraba en otra parte del paÃs, se hallaba profundamente enfrascado en la tarea de publicar una Sucinta exposición de los derechos de la América Británica. Se trataba de Thomas Jefferson, de la provincia de Virginia, cuyas relaciones con lord Dunmore (representante de la Corona en Virginia) eran tan tensas como las de Hancock y Adams con su gobernador.
Poco después de que se publicara Sucinta exposición de los derechos…, Jefferson fue informado de que habÃa la orden de perseguirlo por alta traición contra el gobierno de Su Majestad. Inspirado por la amenaza, uno de los colegas de Jefferson, Patrick Henry, expresó con claridad lo que pensaba, y concluyó sus observaciones con una frase que se ha hecho clásica desde entonces: «Si esto es traición, que sea la mayor de todas».
Fueron hombres como éstos los que, sin poder, sin autoridad, sin Ejército y sin dinero, tomaron asiento en una solemne consideración del destino de las colonias, dando inicio asà a la apertura del Primer Congreso Continental, que continuaron celebrando cada dos años, hasta que, el 7 de junio de 1776, Richard Henry Lee se levantó, se dirigió a la presidencia y, ante el asombro de la asamblea, presentó la siguiente moción: