Piense y hágase rico
Piense y hágase rico El punto de partida de todo logro es el deseo. Téngalo en cuenta constantemente. Unos deseos débiles llevan unos resultados débiles consigo, del mismo modo que un fuego pequeño produce muy poco calor. Si le parece que le falta perseverancia, remédielo construyendo en su interior un fuego mucho más fuerte por debajo de sus deseos.
Continúe leyendo hasta el final, y luego vuelva al capÃtulo dos, y empiece de inmediato a llevar a cabo las instrucciones que allà se dan en relación con los seis pasos. La avidez con la que siga esas instrucciones indicarán con claridad lo mucho, o lo poco, que desea acumular dinero. Si descubre que se siente indiferente, le aseguro que no ha adquirido todavÃa la «conciencia del dinero» que debe poseer, antes de poder estar seguro de acumular una fortuna.
Las fortunas gravitan hacia los hombres cuyas mentes han sido preparadas para atraerlas con la misma seguridad con que el agua gravita hacia el océano.