Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Para algunos, éste es el más cruel de todos los temores básicos. La razón resulta evidente. En la mayorÃa de los casos, es posible achacar al fanatismo religioso los terribles dolores de miedo asociados con el pensamiento de la muerte. Los llamados «paganos» temen menos a la muerte que los más «civilizados». El hombre se ha planteado durante miles de años las mismas preguntas que aún no ha podido contestar acerca del «¿de dónde?» y «¿hacia dónde?». ¿De dónde proceso y hacia dónde voy?
Durante los perÃodos más oscuros del pasado, los más astutos y los más fuertes no fueron precisamente lentos a la hora de ofrecer respuesta a estas preguntas, a cambio de un precio.
«Acude a mi tienda, abraza mi fe, acepta mis dogmas, y te daré el pasaje que te admitirá en el cielo cuando mueras —grita un lÃder sectario—. Permanece fuera de mi tienda y puede que el diablo se apodere de ti y te queme por toda la eternidad».
El pensamiento del castigo eterno destruye el interés por la vida y hace imposible la felicidad.