Piense y hágase rico
Piense y hágase rico Personas de mentalidad dubitativa se burlaron cuando Henry Ford probó su primer automóvil, toscamente fabricado, en las calles de Detroit. Algunos afirmaron que aquel artefacto jamás serÃa práctico. Otros dijeron que nadie pagarÃa un céntimo por aquel cacharro. Ford replicó: «Llenaré la tierra con vehÃculos que dependerán del motor». ¡Y lo hizo! En beneficio de aquellos que buscan grandes riquezas, recordemos que, prácticamente, la única diferencia existente entre Henry Ford y una gran mayorÃa de trabajadores es la siguiente: Ford tenÃa una mente y la controlaba. Los demás tienen mentes que ni siquiera intentan controlar.
El control mental es el resultado de la autodisciplina y el hábito. O usted controla su mente, o ésta le controla a usted. No hay compromisos ni términos medios. El método más práctico de todos para controlar la propia mente es el hábito de mantenerla ocupada con un propósito definido, apoyado por un plan concreto. Estudie todo aquello que se sepa sobre cualquier hombre que haya alcanzado un éxito notable, y observará que ese hombre tiene control sobre su propia mente, que ejercita ese control y que lo dirige hacia la obtención de objetivos definidos. Sin la existencia de ese control, el éxito no es posible.
CINCUENTA Y CINCO EXCUSAS FAMOSAS DEL VIEJO SI