Piense y hágase rico
Piense y hágase rico HabÃa un cuento en particular, en el que yo hacÃa hincapié dándole un renovado matiz dramático cada vez que se lo contaba. Lo habÃa inventado para sembrar en su mente la idea de que su dificultad no era una pesada carga, sino una ventaja de gran valor. Pese al hecho de que todas las maneras de pensar que yo habÃa examinado indicaban que cualquier adversidad contiene la semilla de una ventaja equivalente, debo confesar que no tenÃa ni la menor idea de cómo se podÃa convertir esa dificultad en una ventaja.
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Al analizar la experiencia retrospectivamente, puedo ver que su fe en mà tuvo mucho que ver con los sorprendentes resultados. Él no cuestionaba nada que yo le dijera. Le vendà la idea de que tenÃa una ventaja original sobre su hermano mayor, y que esa ventaja se reflejarÃa de muchas maneras. Por ejemplo, los maestros en la escuela se darÃan cuenta de que no tenÃa orejas, y por ese motivo le dedicarÃan una atención especial y lo tratarÃan con una amabilidad y una benevolencia extraordinarias. Siempre lo hicieron. También le vendà la idea de que cuando fuese lo bastante mayor para vender periódicos (su hermano mayor era ya vendedor de periódicos), tendrÃa una gran ventaja sobre su hermano, porque la gente le pagarÃa más por su mercancÃa, debido a que verÃan que era un niño brillante y emprendedor pese al hecho de carecer de orejas.