Aurelia o El sueno y la vida
Aurelia o El sueno y la vida En el inagotable delirio misterioso y lúcido de Aurelia, la primera frase es ya una significativa afirmación fronteriza, válida para el Romanticismo tanto como para la poesía moderna. «El sueño es una segunda vida», escribe Gérard de Nerval. Y añade «nunca he podido abrir sin estremecerme las puertas de cuerno o de marfil que nos separan del mundo invisible». Ahora es oportuno pensar que el crítico moderno mejor informado de las preocupaciones del movimiento sobrerrealista aprobaría la fórmula que para concentrar la intención del mágico texto de Gérard de Nerval encontró Théophile Gautier al decir de Aurelia—, «aquí la razón escribe al dictado las memorias de la locura». Nada, ni la presencia del automatismo poético, falta a esta definición que todavía resiste una variante: aquí la vigilia escribe al dictado las memorias del sueño.
Razón y locura, vigilia y sueño se comunican en el texto poético de Gérard de Nerval al punto que las fronteras entre ambos mundos no sólo se han borrado ya sino que son innecesarias; al punto que a la pregunta que inevitablemente se plantea el lector de Aurelia acerca de la razón o la falta de razón del personaje, y acerca del emplazamiento de la acción en la vigilia o en el sueño, la fusión de los dos contrarios es la definitiva respuesta.