Aurelia o El sueno y la vida
Aurelia o El sueno y la vida A la aventura de los países están ligados, en la vida y la obra de Nerval, las aventuras y los viajes amorosos. Las hijas del fuego es un libro compuesto por relatos que son en parte experiencias de viaje y por retratos de mujeres: Silvia que es una evocación, un recuerdo de Valois; Octavia, que se inicia con la confesión del vivo deseo que sintió el narrador de ir a Italia en la primavera del año de 1835; Isis y Emilia que llevan el subtítulo de Recuerdos de Pompeya, la primera; de Recuerdos de la Revolución francesa, la segunda. Significativamente, en el texto más valiente y profundo, más angustioso y delirante de Gérard de Nerval, El sueño y la vida, el nombre de mujer ha pasado a ser el subtítulo que no es otro que el nombre de Aurelia, criatura tan inasible como su creador.
A las criaturas de imaginación y de fuego hay que asociar al menos una de carne y sangre: Jenny Colon, actriz cuyas relaciones con Gérard de Nerval han quedado envueltas en el misterio que se desprendía de la figura y que acompañaba la existencia del poeta.